Pon el dinero donde está tu corazón
Gasta de forma desigual, a propósito. Define tus dos o tres prioridades como pareja, pon detrás de ellas entre el 60 y el 70% del presupuesto y trata todo lo demás como ajustable. Si cocinas con tu pareja y te importa lo que coma la gente, el menú es donde va el dinero. Si las flores son lo que vas a recordar, financia los arreglos florales y acepta un paquete de fotografía más corto. Las categorías que no nombraste son donde están los ahorros, y se vuelven más fáciles de encontrar una vez que has decidido que no te importan demasiado. Ninguna regla dice que un presupuesto de boda tenga que repartirse por igual entre todas las casillas de una lista, y las bodas que intentan ser excelentes en todo suelen acabar siendo solo aceptables en todo.
Puntos clave
- Identifica tus 2-3 prioridades principales como pareja
- Destina el 60-70% de tu presupuesto a esas prioridades
- Busca ahorros creativos en lo que te importa menos
- No te sientas obligado a gastar lo mismo en todas las categorías
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Fuente: Vogue